¿Qué es la Fisiatría?
La Fisiatría es la especialidad médica que se ocupa fundamentalmente de la Rehabilitación de personas con patologías motoras. Para esto trabaja básicamente tres grandes áreas:
- La Medicina Física,
- La Medicina de Rehabilitación y
- los estudios electrofisiológicos.
Quién es el fisiatra?
El Fisiatra coordina el equipo de rehabilitación, el cual está constituido por múltiples profesionales que desde cada una de sus especialidades ayuda al paciente a una más integral capacitación, utilizando idealmente el modelo transdisciplinario de atención. Pueden conformar este equipo entre otros: Kinesiólogos, terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogos, psicólogos, asistentes sociales, enfermeras de rehabilitación, auxiliares entrenados, personal administrativo, médicos especialistas en las patologías de base, psiquiatra, ortoprotesistas, el paciente, su familia, grupos de autoayuda, etc.
El Fisiatra actúa a nivel de enfermedades en fase aguda, crónica y secuelar, tratando y evitando complicaciones a nivel del aparato musculoesquelético y visceral, fundamentalmente aquellos derivados del sindrome de inmovilización y procesos deformantes musculoesqueléticos.
A que se le llama rehabilitación?
Rehabilitación es el conjunto de procedimientos dirigidos a ayudar a una persona a alcanzar el más completo potencial físico, psicológico, social, vocacional, avocacional y educacional compatible con su deficiencia fisiológica o anatómica y limitaciones medioambientales.
En contraste a la terapéutica médica clásica, la cual enfatiza el diagnóstico y tratamiento contra un proceso patológico, la rehabilitación produce múltiples intervenciones dirigidas a ambos: la causa y los efectos secundarios del daño y la enfermedad (Modelo Biopsicosocial).
Rehabilitación en discapacitados
La medicina del paciente discapacitado apunta a tres aspectos del proceso mórbido.
Un primer aspecto que se refiere a las secuelas patológicas a nivel de un órgano, como por ejemplo pérdida de una extremidad o cierto déficit sensorial, es lo que llamamos la deficiencia.
Un segundo aspecto funcional, la Discapacidad, que es la restricción o ausencia (secundario a la deficiencia) de la habilidad de una persona para realizar una tarea o actividad dentro de un rango considerado humanamente normal (discapacidad de marcha, de vestuario, de traslado, etc).
Un tercer aspecto social, que se refiere a la pérdida de roles en relación a la discapacidad (por ejemplo el rol laboral).
La meta de los programas de Rehabilitación es obtener el máximo nivel de independencia de sus pacientes, tomando en cuenta sus capacidades y aspiraciones de vida.
Los grandes problemas en rehabilitación son:
- los cuidados primarios del paciente discapacitado,
- la rehabilitación del paciente pediátrico,
- los adultos y niños con discapacidades congénitas,
- la rehabilitación geriátrica,
- la espasticidad,
- la inmovilización,
- las alteraciones del movimiento,
- las escaras,
- la disfunción neurógena vesical e intestinal,
- discapacidad y sexualidad,
- emergencias en rehabilitación,
- problemas vocacionales.
Los desórdenes específicos más relevantes en rehabilitación son:
- la rehabilitación en enfermedad cerebrovascular,
- post TEC,
- esclerosis múltiple,
- lesión medular,
- pacientes oncológicos,
- rehabilitación
- cardiovascular, desórdenes específicos...
- dolor crónico,
- amputados,
- parálisis cerebral,
- dolor lumbar,
- osteporosis,
- artritis,
- enfermedad vascular periférica,
- quemados,
- medicina del arte y del deporte,
- desórdenes de trauma acumulativo,
- rehabilitación de los reemplazos totales de cadera y rodilla,
- rehabilitación de mano, etc.
MEDICINA DEL DEPORTE
“Las lesiones deportivas” son lesiones que ocurren durante la práctica de un deporte o durante el ejercicio físico. Algunas ocurren accidentalmente.
Otras pueden ser el resultado de malas prácticas de entrenamiento o del uso inadecuado del equipo de entrenamiento. Algunas personas se lastiman cuando no están en buena condición física. En ciertos casos, las lesiones se deben a la falta o escasez de ejercicios de calentamiento o estiramiento antes de jugar o hacer ejercicio. Las lesiones deportivas más comunes son:
- esguinces o torceduras de ligamentos y desgarros de músculos y tendones
- lesiones en la rodilla hinchazón muscular
- lesiones en el tendón de Aquiles
- dolor a lo largo del hueso de la canilla (tibia)
- fracturas
- dislocaciones
Diferencia entre lesiones agudas y crónicas
Existen dos tipos de lesiones deportivas: agudas y crónicas. Las lesiones agudas ocurren repentinamente mientras se está jugando o haciendo ejercicio. Las lesiones agudas más frecuentes incluyen esguinces de tobillo, distensiones en la espalda y fracturas en las manos. Los síntomas de una lesión aguda incluyen:
- un dolor severo repentino
- hinchazón
- no poder apoyarse en una pierna, rodilla, tobillo o pié
- un brazo, codo, muñeca, mano o dedo que está muy adolorido
- dificultades en el movimiento normal de una articulación
- extrema debilidad en una pierna o un brazo
- un hueso o una articulación que están visiblemente fuera de su sitio.
Las lesiones crónicas ocurren después de practicar un deporte o hacer ejercicio por un largo tiempo. Los síntomas de una lesión crónica incluyen:
- dolor mientras está jugando
- dolor mientras está haciendo ejercicio
- dolor leve incluso en reposo
- hinchazón
Qué hacer en caso de lesión
Nunca trate de “aguantar” el dolor de una lesión deportiva. Deje de jugar o hacer ejercicio cuando sienta dolor. El continuar sólo puede empeorar la lesión. Algunas lesiones deben ser inmediatamente examinadas por el médico. Otras las puede tratar usted mismo.
Llame a un médico cuando:
- la lesión causa dolor severo, hinchazón o adormecimiento
- usted no puede sostener ningún peso en el área lesionada
- una lesión previa le duele
- una lesión previa se hincha
- la articulación no se nota normal o se nota inestable.
Si usted no tiene ninguno de estos síntomas, puede tratar la lesión en su casa sin peligro. Si el dolor u otros síntomas empeoran, debe llamar a un médico. Use el método HICER (Hielo, Compresión, Elevación y Reposo) para aliviar el dolor, reducir la hinchazón y acelerar la recuperación. Siga estos cuatro pasos tan pronto ocurra la lesión y continúe haciéndolo al menos por 48 horas.
- Hielo. Ponga una compresa de hielo en el área lesionada por 20 minutos, de cuatro
a ocho veces al día. Para esto, puede usar una compresa fría o una bolsa de hielo.
También, puede usar una bolsa plástica llena de hielo molido y envuelta en una toalla.
Quítese el hielo después de 20 minutos para evitar una quemadura de frío. - Compresión. Distribuya igual presión (compresión) sobre el área lesionada para ayudar a reducir la hinchazón. Puede usar un vendaje elástico, una bota especial, un yeso o un entablillado. Pregúntele a su médico cuál de éstos es mejor para su lesión.
- Elevación. Para ayudar a reducir la hinchazón, ponga el área lesionada sobre una almohada, y asegúrese de que quede a un nivel más alto que su corazón. Reposo. Reduzca sus actividades regulares. Si se ha lesionado el pié, el tobillo o la rodilla, no se apoye en esa pierna. Ayúdese con una muleta. Si el pié o tobillo derecho está lesionado, use la muleta en el lado izquierdo. Si el pié o tobillo izquierdo es el que está lesionado, entonces use la muleta en el lado derecho.
Tratamiento para lesiones deportivas
Rehabilitación (ejercicio)
Este es el momento en el que usted corre un mayor riesgo de lesionarse nuevamente en la misma área. Debe practicar estiramientos musculares todos los días y también como parte del calentamiento antes de jugar o hacer ejercicio.
No practique deportes hasta que esté seguro de poder estirar el área lesionada sin que haya dolor, hinchazón o rigidez. Cuando vuelva a jugar, comience lentamente. Aumente la actividad poco a poco hasta llegar a su condición normal.
Reposo
Aunque es bueno empezar a mover el área lesionada lo antes posible, también se debe reposar después de una lesión. Todas las lesiones necesitan tiempo para sanar; el descanso apropiado ayuda este proceso. Su médico puede guiarlo para encontrar el equilibrio
apropiado entre el descanso y la rehabilitación.
Otras terapias
Otras terapias comunes que ayudan con el proceso de sanar las lesiones deportivas incluyen el uso de: leves corrientes de electricidad (electroestimulación), compresas frías (crioterapia), compresas de calor (termoterapia) ondas sonoras (ultrasonido) y masaje.
Cómo prevenir este tipo de lesiones?
Los siguientes consejos pueden ayudarle a evitar las lesiones deportivas:
- Cuando se agache, no doble las rodillas más allá del punto medio.
- No tuerza las rodillas al estirarse. Mantenga los pies planos en la superficie lo más que pueda.
- Cuando brinque, doble las rodillas al aterrizar.
- Los ejercicios de calentamiento son imprescindibles antes de practicar cualquier deporte.
- Haga ejercicios de estiramiento antes de practicar deportes o hacer ejercicio.
- No se esfuerce demasiado.
- Haga ejercicios de enfriamiento después de practicar deportes o hacer ejercicio.
- Use calzado de talla apropiada, que provea estabilidad y que absorba el impacto.
- Use superficies que sean lo más blandas posibles para hacer ejercicio; no corra en el asfalto o el
cemento.
- Corra en superficies planas.
Para adultos:
- No sea un “guerrero de fin de semana”. No trate de hacer en uno o dos días la actividad física que corresponde a una semana.
- Aprenda correctamente el deporte que practica. Esto le ayudará a reducir el riesgo de lesiones por “uso excesivo.”
- Use equipo protector.
- Conozca los límites de su cuerpo.
- Aumente el nivel de ejercicio gradualmente.
- Esfuércese por hacer ejercicios para todo el cuerpo, incluyendo ejercicios cardiovasculares,
de fortalecimiento y de flexibilidad.
Para padres y entrenadores:
- Agrupe a los niños según el nivel de sus habilidades y el tamaño del cuerpo, no por la edad, especialmente cuando se trata de deportes de contacto.
- Paree al niño con el deporte. No obligue al niño a jugar un deporte que no le gusta o que no esté capacitado para hacer.
- Busque programas deportivos que tengan entrenadores atléticos certificados.
- Asegúrense de que todos los niños reciban un examen físico antes de jugar.
- No permita jugar a un niño lesionado.
- Lleve al niño a ver a un médico, si es necesario.
- Provea un ambiente seguro para practicar deportes.
Para niños:
- Desarrolle una buena condición física para poder practicar deportes.
- Vaya al médico para un examen físico antes de empezar a practicar deportes.
- Siga las reglas del juego.
- Use equipo protector, de talla apropiada y que sea adecuado para el deporte.
- Aprenda a usar el equipo atlético.
- No juegue cuando esté muy cansado o con dolor.
- Haga siempre ejercicios de calentamiento antes de jugar.
- Haga siempre ejercicios de enfriamiento después de jugar.

